Conócete a ti mismo y conocerás los secretos del universo y los dioses

 

15 de abril de 2013

La compra de la República


LA COMPRA DE LA REPÚBLICA
Nueva York, 22 marzo

Este mes he comprado una República. Capricho costoso y que no tendrá imitadores. Era un deseo que tenía desde hacía mucho tiempo y he querido librarme de él. Me imaginaba que el ser dueño de un país daba más gusto.
La ocasión era buena y el asunto quedó arreglado en pocos días. El presidente tenía el agua hasta el cuello: su ministerio, compuesto de clientes suyos, era un peligro. Las cajas de la República estaban vacías; crear nuevos impuestos hubiera sido la señal del derrumbamiento de todo el clan que se hallaba en el poder, tal vez de una revolución. Había ya un general que armaba bandas de regulares y prometía cargos y empleos al primero que llegaba.
Un agente americano que se hallaba en el lugar me avisó. El ministro de Hacienda corrió a Nueva York: en cuatro días nos pusimos de acuerdo. Anticipé algunos millones de dólares a la República, y además asigné al presidente, a todos los ministros y a sus secretarios unos emolumentos dobles de aquellos que recibían del Estado. Me han dado en garantía —sin que el pueblo lo sepa— las aduanas y los monopolios. Además, el presidente y los ministros han firmado un covenant secreto que me concede prácticamente el control sobre la vida de la República. Aunque yo parezca, cuando voy allí, un simple huésped de paso, soy, en realidad, el dueño casi absoluto del país. En estos días he tenido que dar una subvención, bastante crecida, para la renovación del material del ejército, y me he asegurado, en cambio, nuevos privilegios.
El espectáculo, para mí, es bastante divertido. Las Cámaras continúan legislando, en apariencia libremente los ciudadanos continúan imaginándose que la República es autónoma e independiente y que de su voluntad depende el curso de las cosas. No saben que todo cuanto se imaginan poseer —vida, bienes, derechos civiles— depende en última instancia de un extranjero desconocido para ellos, es decir, de mí.
Mañana puedo ordenar la clausura del Parlamento, una reforma de la Constitución, el aumento de las tarifas de aduanas, la expulsión de los inmigrados. Podría, si me pluguiese, revelar los acuerdos secretos de la camarilla ahora dominante y derribar así al Gobierno, obligar al país que tengo bajo mi mano a declarar la guerra a una de las Repúblicas colindantes. Esta potencia oculta e ilimitada me ha hecho pasar algunas horas agradables. Sufrir todos los fastidios y la servidumbre de la comedia política es una fatiga bestial; pero ser el titiritero que detrás del telón puede solazarse tirando de los hilos de los fantoches obedientes a su movimiento, es una voluptuosidad única. Mi desprecio de los hombres encuentra un sabroso alimento y mil confirmaciones.
Yo no soy más que el rey incógnito de una pequeña República en desorden, pero la facilidad con que he conseguido dominarla y el evidente interés de todos los iniciados en conservar el secreto, me hace pensar que otras naciones, y tal vez más vastas e importantes que mi República, viven, sin darse cuenta, bajo una dependencia análoga de soberanos extranjeros. Siendo necesario más dinero para su adquisición, se tratará, en vez de un solo dueño, como en mi caso, de un trust, de un sindicato de negocios, de un grupo restringido de capitalistas o de banqueros.
Pero tengo fundadas sospechas de que otros países son gobernados por pequeños comités de reyes invisibles, conocidos solamente por sus hombres de confianza, que continúan recitando con naturalidad el papel de jefes legítimos.

Giovanni Papini - Gog
Gracias a Mundo Desconocido

23 de marzo de 2013

La estafa eléctrica

El corralito financiero (aquí preferentes), la privatización de servicios y necesidades o la expropiación de tu futuro vía impuestos arbitrarios, multas desproporcionadas y deuda ilegitima son solo algunas de las infinitas formas que la mafia del poder ingenia para exprimir tu vida.

"En los últimos 4 años nos han subido un 87% la factura de la luz"... "Tenemos la electricidad más cara de Europa"... "Las eléctricas están cometiendo un delito y el gobierno español no sólo lo permite: es complice"...
 Éstas son sólo algunas de las perlas que deja ir en esta entrevista Antonio Moreno, ingeniero industrial y autor de www.estafaluz.com

 

16 de febrero de 2013

El robot humano

Blade runner, de profesión asesino de androides que conociendo su condición luchaban por su libertad, en su labor tal vez sospechaba que ellos valoraban la vida mas que el y que la frontera de su humanidad y libertad era tan difusa como incierta.

Cuando conducimos solo tenemos que introducir el punto de destino y distraer la mente mientras el piloto automático del cerebro decide la marcha o cuando frenar, porque si lo hiciésemos conscientemente seguramente nos estrellaríamos antes de decidir pisar el freno. El cerebro automático o inconsciente es una extraordinaria maquina que nos facilita la vida y puede desarrollarla en completa ausencia de la consciencia. A medida que aprendemos y el cerebro se automatiza, lo que antes era un difícil problema se convierte en rutina, los días se repiten y el tiempo se acorta hasta que imperceptiblemente nos convertimos en robots inconscientes que piensan, sienten, se enamoran y trabajan consumiendo una vida de menguante conciencia sin apenas razonamiento. Nos convertimos en rutinarias y predecibles maquinas que día a día repiten una programación, "su equipo de fútbol", "sus ideas", "su moral"..... , el cerebro sabe que depende de la adaptación y tras completar el condicionamiento por repetición o educación, según lo bien adaptados que estemos nos convertiremos en fieles protectores que garantizarán la perpetuación del sistema al que pertenecemos. Y mientras nada altere gravemente la rutina, el cerebro automático se encargara de ocultarnos cualquier incongruencia, haciendo desagradable lo extraño, inseguro el cambio e imposibles la creatividad y el razonamiento independiente, hasta convertirnos en humanoides especialistas, dóciles y apenas conscientes esclavos del sistema que no desean vivir nada nuevo y cuyos recuerdos se limitan a las primeras experiencias y una débil caché.

10 de febrero de 2013

La memoria impresa

Conciencia y recuerdo definen la experiencia de vida y sustentan la forma en que percibimos y definimos "nuestra" singular persona. Como un cabezal magnético y en la misma magnitud de su presencia la conciencia graba los sentidos, emociones y pensamientos. Cada recuerdo es cifrado por una combinación de neuronas, sin embargo no existe en el cerebro ninguna cinta magnética que guarde toda esta información. En un ordenador cuántico cada molécula se encuentra entrelazada sin limites de espacio o tiempo al completo cosmos y la misma combinación que grabo o emitió el recuerdo sirve para recuperarlo. La conciencia solo es una propiedad del universo que puede expresarse en función del soporte y su aplicación, la muerte supone la desvinculación del sustrato material pero no de la memoria impresa.

 

30 de diciembre de 2012

Eugenesia y estrategia de género de la ONU

Amparo Medina desde su experiencia, desenmascara la agenda demográfica tras los movimientos de manipulación social impulsados por la ONU.
Añadiré que España se ha convertido en un laboratorio para la implementación de estas políticas y que las "enfermedades" a las que hace referencia Amparo, también son parte de la estrategia de miedo y control impulsada desde la OMS. Actualmente existe una confluencia cósmica entra Viviana Aido (ONU mujeres) y Leire Pajín (OMS-OPS).